mercredi 29 janvier 2014

D'une fausse traduction: Miguel de Luna (1545-1615) et son miroir des princes



Médico, traductor, inventor o falsario, la obra y la actividad de Miguel de Luna tienen una notable coherencia. Más que preocupado por cuestiones religiosas, o por promover una “infiltración” del cristianismo por parte del islam, como han propuesto algunos autores, o un sincretismo entre ambos, creemos, y el demostrarlo es el objetivo de este artículo, que la estrategia y los objetivos de Luna están encaminados a defender y preservar señas culturales de la identidad morisca separándolas de la religión islámica que se da por perdida: la lengua árabe en primerísimo lugar, pero también una determinada concepción de la medicina y de la higiene, por ejemplo, que suponen una filosofía. Su obra está encaminada, sobre todo, a reescribir los orígenes de la historia del cristianismo en la Península con el fin de conseguir que su población de origen árabe sea considerada “natural” o “nativa” de la misma (parte consustancial de “los nuestros”) y sus miembros no sólo no sean expulsados como invasores ajenos, sino que puedan acceder a honras y privilegios. Es una estrategia que coincide con la del Memorial de Fernando Núñez Muley y con la de otros moriscos de la elite social e intelectual que pretendían tender para sí mismos una suerte de puente con la sociedad cristiana y, así, asimilarse a ella y disfrutar de sus privilegios al tiempo que preservar una serie de señas culturales que se les hacían irrenunciables, sin que eso signifique en absoluto que siguieran siendo musulmanes in pectore.

García-Arenal, Mercedes & Rodríguez Mediano, Fernando. "Médico, traductor, inventor: Miguel de Luna, cristiano arábigo de Granada." Chronica Nova 32 (2006): 187-231. 188.